Esa parece la principal conclusión del XI Congreso de periodismo digital celebrado en Huesca, una necesidad de cambio en los medios de comunicaciones para cubrir las necesidades de los nuevos lectores de información.
Ha quedado patente que la situación actual del periodismo no es la de bonanza que tiempo atrás marcaba al sector, pero sin embargo el clima de las mesas ha sido de optimismo, de reflexión, e incluso con matices de “mea culpa“. Los propios profesionales del sector han reconocido la necesidad de que la renovación comienza por ellos mismos, ya que algunos “plumillas” son aún recelosos al teclado. Además, las nuevas exigencias han hecho a la prensa escrita, el clásico por excelencia del periodismo, mejorar la calidad de sus contenidos y abondonar así la situación acomodada para intentar no perder “clientes”.
Y decimos “clientes”, porque en ocasiones el factor económico es crucial para esta adaptación al medio digital. La publicidad en Internet no consigue alcanzar las cuotas de la prensente en las publicaciones en papel, y esto sigue siendo una lacra para la edición digital. Pero como todo, el proceso lleva un periodo de adaptación, y la red abre un espacio de posibilidades infinitas, donde las nuevas narrativas cobran importancia, y la imagen se adapta a esa necesidad de velocidad de los lectores en Internet.
Como en otras muchas ocasiones, el tiempo dirá…pero las noticias y la información siguen siendo un derecho, y una necesidad, solo que ahora deben ampliarse las maneras de transmitirlas.
Ampliaremos aspectos que aún tenemos que “digerir” de lo que ha sido el simposio, o más bien deberíamos llamarlo “charlas”, ya que el ambiente distendido y de colegueo han marcado muchas declaraciones que solo han sido opiniones, y el caracter técnico sobre el periodismo digital se ha quedado en el tintero…cuando quizás debería haber sido reflejado en los bits.